{"id":4482,"date":"2025-01-15T10:13:38","date_gmt":"2025-01-15T08:13:38","guid":{"rendered":"https:\/\/laestrelladeljamon.es\/blog\/?p=4482"},"modified":"2025-01-15T12:18:00","modified_gmt":"2025-01-15T10:18:00","slug":"claves-para-detectar-un-jamon-en-mal-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laestrelladeljamon.es\/blog\/claves-para-detectar-un-jamon-en-mal-estado\/","title":{"rendered":"Claves para detectar un jam\u00f3n en mal estado"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los jamones son como los melones: no sabes bien lo que puedes encontrar hasta que lo abres. Y es que estamos ante un producto muy peculiar, conformado por una serie de paquetes musculares, hueso, grasa, n\u00f3dulos linf\u00e1ticos y vasos sangu\u00edneos que juntos crean uno de los <strong>productos m\u00e1s espectaculares de la gastronom\u00eda mundial<\/strong>. Tranquilos, que nadie se asuste. Si un jam\u00f3n est\u00e1 en el mercado, es porque ha pasado un riguroso control de calidad por parte del secadero, auditado por laboratorios externos y por el departamento de Sanidad. Sin embargo, como ya hemos hablado en otras ocasiones, existen <a href=\"http:\/\/(https:\/\/laestrelladeljamon.es\/blog\/posibles-afecciones-del-jamon-curado\/\">posibles defectos asociados a la elaboraci\u00f3n del mismo<\/a> que nos podemos encontrar al cortarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en este art\u00edculo, m\u00e1s que de las posibles anomal\u00edas que pod\u00e9is encontrar al comprar un jam\u00f3n entero, queremos hablaros de <strong>c\u00f3mo detectar si el jam\u00f3n que ya ten\u00e9is en vuestra casa, se ha podido echar a perder.<\/strong><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h2><strong>\u201cPero, \u00bfel jam\u00f3n se pone malo?\u201d<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El jam\u00f3n es un producto que suele durar poco en nuestras casas si compramos el formato adecuado al n\u00famero de personas que la habitan. Gusta tanto que rara vez le damos tiempo a que se ponga malo. Adem\u00e1s, es un producto \u201ctodoterreno\u201d, ya que, gracias a su proceso de curaci\u00f3n, <strong>es extra\u00f1o que se pueda estropear m\u00e1s all\u00e1 de endurecerse demasiado<\/strong>. Es m\u00e1s f\u00e1cil partirse un diente que ponerse enfermo con un jam\u00f3n \u201cpasado\u201d. Pero <strong>si no lo conservamos correctamente<\/strong>, <strong>podemos hacer que el jam\u00f3n<\/strong> no solo pierda sus cualidades, sino que <strong>se llegue a estropear.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfY c\u00f3mo lo detecto?<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen <strong>varios indicadores de que el jam\u00f3n no es apto para su consumo<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para empezar, <strong>el<\/strong> <strong>aroma<\/strong>. El jam\u00f3n debe tener su olor caracter\u00edstico a curado. Puede presentar un punto rancio y c\u00e1rnico (sin ser excesivos) e incluso a frutos secos o a tonos herbales. Si al abrirlo detectas un olor desagradable, m\u00e1s bien agrio, excesivamente rancio o incluso algo similar al amoniaco, no lo consumas. Tambi\u00e9n es importante <strong>su aspecto<\/strong>. El color del magro tiene que ser rojizo, m\u00e1s o menos intenso dependiendo del tipo de jam\u00f3n y la curaci\u00f3n. Si su color est\u00e1 demasiado apagado, tirando a tonos ocres, o con moho en la zona magra y un tacto pegajoso, es m\u00e1s que probable que ese jam\u00f3n ya no sea comestible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El<\/strong> <strong>tacto<\/strong> tambi\u00e9n es un indicador fundamental. Debe tener una textura consistente, ni muy blando ni muy duro. Si est\u00e1 excesivamente blando, se puede haber producido una prote\u00f3lisis excesiva. Por el contrario, demasiada dureza vendr\u00eda dada por un exceso de curaci\u00f3n o un salado excesivo. En ambos casos, el jam\u00f3n no va a generarte problemas de salud, pero seguro no ser\u00e1 el jam\u00f3n que est\u00e1s deseando comerte (o s\u00ed, que sobre gustos no hay nada escrito). Y por supuesto <strong>el<\/strong> <strong>sabor<\/strong>. Si tiene notas amargas, \u00e1cidas o met\u00e1licas, es recomendable no comerse ese jam\u00f3n.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>C\u00f3mo evitarlo<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos hablado en alguna ocasi\u00f3n de c\u00f3mo <a href=\"https:\/\/laestrelladeljamon.es\/blog\/consejos-para-conservar-un-jamon-entero-en-casa\/\">conservar el jam\u00f3n entero<\/a>, as\u00ed que ahora os vamos a dar alg\u00fan <strong>consejo para guardar el jam\u00f3n deshuesado<\/strong>, ya sea en trozos o en lonchas. Cualquier producto envasado al vac\u00edo, <strong>conviene cambiarlo de envase cuando se abre la bolsa<\/strong>. Por supuesto que bien envasado puede aguantar mucho en la nevera, pero siempre y cuando la bolsa conserve perfectamente el vac\u00edo. <strong>Si observamos que ha entrado aire, hay que abrirlo y sacarlo, aunque no lo vayamos a consumir en ese momento<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez abierto, nuestro consejo para los trozos, ya sea un taco, la maza, la babilla o la punta, es <strong>cubrirlo en un pa\u00f1o de algod\u00f3n y meterlo en la nevera<\/strong>, pero tambi\u00e9n se puede envolver bien con film transparente para evitar la entrada de aire. Para el jam\u00f3n loncheado, lo ideal (adem\u00e1s de consumirlo r\u00e1pido), es meterlo en un recipiente pl\u00e1stico dentro de la nevera. Si guardas el jam\u00f3n de esta manera, seguro que no encuentras ninguno de los problemas que hemos mencionado m\u00e1s arriba. <strong>Siempre es una pena tener que tirar comida, pero m\u00e1s si es jam\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text] Los jamones son como los melones: no sabes bien lo que puedes encontrar hasta que lo abres. Y es que estamos ante un producto muy peculiar, conformado por una serie de paquetes musculares, hueso, grasa, n\u00f3dulos linf\u00e1ticos y vasos sangu\u00edneos que juntos crean uno de los productos m\u00e1s espectaculares de la gastronom\u00eda mundial. 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