Risotto de langostinos y champiñones Portobello con castañas y jamón de Teruel

Comentar

Saber de jamón

Con el otoño, llegan a nuestras mesas ingredientes de temporada procedentes de sus coloridos bosques. En esta ocasión, vamos a elaborar un plato con ingredientes que podemos encontrar todo el año pero con ese toque otoñal y dulce que proporciona la castaña.

Hoy en día, encontrar langostinos, originarios de diferentes países, o champiñones de cultivo, es más que sencillo en cualquier temporada. Y qué decir del jamón, un producto que nunca puede faltar en nuestro hogar. En este caso, los champiñones que vamos a utilizar son de la variedad Portobello y el jamón de Teruel D.O.P., y los vamos a acompañar de una de las estrellas del otoño: la castaña.

Ingredientes para 4 personas:

  • 400 gr de arroz, preferiblemente de las variedades carnaroli, arborio o maratelli. Si no disponemos de estas variedades, podemos utilizar cualquier arroz redondo que tengamos en casa.
  • Una nuez de mantequilla.
  • ½ cebolla.
  • 10 castañas.
  • 200 gramos de langostinos crudos pelados.
  • 150 gramos de champiñones Portobello (podemos utilizar champiñón normal si lo preferimos).
  • 1,2 litros de caldo de pollo y jamón.
  • Un vaso de vino blanco.
  • 8 lonchas de Jamón de Teruel D.O.P. cortado a cuchillo. Si lo cortamos a máquina, con 4 lonchas cortadas por la mitad será suficiente. Podemos usar cualquier otro tipo de jamón siempre y cuando tenga un sabor suave y poco salado.
  • Un puñado de queso parmesano en polvo.

Preparación

En primer lugar, hacemos un pequeño corte en la piel de las castañas y las ponemos a hervir durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo, sacamos las castañas y las pelamos completamente, quitando no sólo la cáscara más dura exterior sino también la piel fina de dentro. Para ello, os recomiendo que no las dejéis enfriar por completo, ya que esto dificulta la tarea. Cuando las tengamos listas, las cortamos en trozos pequeños y las reservamos.

Por otro lado, ponemos el caldo al fuego sin que llegue a hervir, pero sí que esté caliente para que cada vez que lo vayamos incorporando, no corte la cocción del arroz.
En la olla en la que vayamos a hacer nuestro risotto, deshacemos la mantequilla y vamos dorando la media cebolla bien picada. Cuando se vaya poniendo transparente, añadimos las castañas y los champiñones previamente lavados y cortados en cuartos. Cuando el champiñón haya perdido parte de su agua, incorporamos los langostinos pelados y salamos al gusto.

Una vez que los langostinos hayan cogido algo de color, es el momento de echar el arroz y tostarlo ligeramente. Incorporamos el vaso de vino blanco y comenzamos a remover.

El secreto de un buen risotto es ir añadiendo poco a poco el caldo sin dejar de remover para que el arroz suelte el almidón y conseguir así esa textura tan característica, así que cuando el vino se haya evaporado casi por completo, comenzaremos a echar el caldo de cazo en cazo. Añadimos un poco y removemos. Cuando evapore, vertemos el siguiente cazo de caldo, y así sucesivamente hasta completar unos 18 minutos de cocción. Es importante tener cuidado de que no se nos quede el arroz seco, ya que se quemaría. Antes de retirar del fuego, espolvoreamos un poco de parmesano rallado al gusto y mezclamos bien.

Una vez emplatado, y todavía bien caliente, colocamos un par de lonchas de jamón por plato para que la grasa se funda en nuestro arroz.

Esperamos que os guste.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *